Inspección previa a la construcción
Antes de la instalación, compruebe que no haya grietas, roturas, signos de envejecimiento o deformación. Deseche los tapones de agua dañados para evitar que se vea comprometida su eficacia impermeable.
Fijación y protección adecuadas
Coloque firmemente el tapón de agua durante la instalación del encofrado para evitar que se desplace o se doble durante el vertido del hormigón. Evite impactos fuertes o perforaciones durante la construcción.
Limpieza posterior a la construcción
Retire los restos de hormigón, mortero o escombros de la superficie después de la construcción. Limpie con cuidado para evitar rayar o dañar el cuerpo del tapón de agua.
Almacenamiento correcto
Almacenar en un lugar interior seco, ventilado y fresco, alejado de la luz solar directa, altas temperaturas, aceites y productos químicos corrosivos. Apilar ordenadamente para evitar que se compriman, doblen o deformen.
Con una inspección, instalación, protección, limpieza y almacenamiento adecuados, los selladores de agua para encofrados mantienen un rendimiento estable y una fiabilidad impermeable a largo plazo para diversas estructuras de hormigón.







